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El tubo de escape está formado básicamente por unos tubos de conducción, silenciador y accesorios varios como arandelas, muelles etc. Los escapes tienen una estructura externa formada por una carcasa por lo general de aluminio, acero inoxidable, carbono o titanio. En sus extremos hay unas toberas: una de ellas es la que da salida a los gases y la otra comunica con codo y colectores.
En su interior hay una malla agujereada de acero inoxidable y fibra de vidrio antiruido y anticalórica.
El aluminio es un material ligero y resistente muy utilizado en la industria aerospacial y automovilística y por supuesto en nuestro sector de la moto. El aluminio es una elección debido a la relación fortaleza-peso, resistencia a la corrosión y su aspecto brillante.
La calidad de la fibra de carbono puede variar según el fabricante. Algunas fábricas incluso utilizan procesos de fabricación de la industria aeroespacial para dotar al carbono de mayor resistencia al calor. La buena fibra de carbono es tratada en un horno de alta temperatura para lograr mayor fortaleza y resistencia al calor.
El titanio es uno de los metales más fuertes disponible. Es un 45% más ligero que el acero pero con la misma fuerza y dos veces más fuerte que el aluminio aunque sólo es un 60% más pesado. Aunque es más pesado, al ser más resistente se puede construir el escape más delgado.
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